Yo quiero que todos me conozcan, pero…

En la era de American Idol, de facebook y de YouTube todo el mundo quiere aumentar su presencia en los medios: marcas, productos y personas. Lo que nadie quiere son las reacciones o consecuencias que vienen con ella.

Para explicarme mejor usaré un par de casos que he vivido en carne propia.

Un cliente tiene un evento y pide una campaña para radio. La cuña se graba y se pautan diez diarias. Luego de dos semanas de rotación dice que las entradas no se están vendiendo como espera porque la cuña no está rotando lo suficiente. ¿No es sorprendente? Luego de discutir precios, la cuña comienza a rotar 15 veces diarias. Para quienes no están acostumbrados al quehacer del medio, repetir una misma cuña 15 veces al día genera más rechazo que identificación. Como era de esperar, el cliente, que sabe de radio lo que yo sé de carpintería nuclear, sigue sin estar satisfecho y pidió que se hiciera una nueva versión y se alternara con la que ya estaba al aire. Faltaba una semana para su evento. ¿Quieren saber cómo le fue? Fracaso total. Seguir leyendo “Yo quiero que todos me conozcan, pero…”

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