¿Cómo hago para no abandonar mis propósitos de año nuevo?

Hace algunos años, la firma de gerencia FranklinCovey realizó una encuesta con más de 15.000 clientes sobre sus resoluciones de año nuevo y los resultados fueron interesantes: Más de un tercio abandona sus resoluciones antes de que llegue el mes de febrero, un 40% dice que no pudieron cumplir sus metas porque tuvieron muchas otras cosas que hacer y un 33% -más honesto- dijo que no se comprometieron lo suficiente como para llevarlas a cabo hasta el final. Otro estudio de la Universidad de Scranton determinó que para Junio el 46% se mantiene firme con sus propósitos y para Diciembre solo el 8% no había renunciado. ¿Qué nos ocurre?

Lo que los expertos sugieren es que el problema de la mayoría de las personas consiste en que nos planteamos metas incorrectas, y nuestras resoluciones son más unos nobles deseos que unas metas específicas.

En 1981, la publicación Management Review acuñó el acrónimo S.M.A.R.T. (en inglés) para explicar cómo deberían ser nuestras metas si queremos verlas realizadas. Las letras corresponden a Specific, Measurable, Achievable, Relevant y Time-bound. Afortunadamente este acrónimo tiene su equivalente en español y es C.R.E.A.S. Esta es una herramienta muy útil para filtrar lo que pretendemos ver para finales de año, nos ayuda a ahorrar tiempo, a no perseguir el humo o frustrarnos por tener expectativas erradas.

Cuantificable: Sin importar cuál sea la meta, encuentra la forma de poder medir el progreso.

Relevante: Encuentra una meta que tenga la importancia suficiente para que estés motivado a cumplirla.

Específico: Establece metas concretas y claramente definidas con puntos específicos de éxito.

Alcanzable: Establece una gran meta, pero que sea razonable. Tu meta puede ser ambiciosa pero ten en cuenta que sea algo que puedes lograr.

Sujeto a un plazo: Establece un plazo razonable para tu meta, y enfócate en las pequeñas victorias a lo largo del camino.

Tener unas metas bien definidas no es lo único importante pero la verdad es que ayudan mucho, por otro lado, si luego de revisar tus metas te das cuentas que necesitan redireccionamiento y estás a finales de enero –u otra fecha del año- no te desanimes. Haz como tu GPS cuando te equivocas en la ruta: ¡Recalculando! Tus propósitos de año nuevo te los debes a ti y a nadie más y nunca es tarde para recalcular.

Germán Alberto Abreu.

Este artículo se alimentó con información publicada previamente en The New York Times, Forbes y BBC.

 

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