Crónica de un 10K

Amaneció el domingo 8 de julio y yo estaba nervioso como si estuviera compitiendo por un título mundial. Corría mis primeros 10K, pero eso no significaba que estaba inscrito en la competencia, sólo los corría para saber si era capaz de terminarlos.

Aunque mi problema nunca ha sido un sobrepeso excesivo, he sido consciente que desde hace unos ocho años abandoné por completo toda actividad física constante y eso me pasaría factura tarde o temprano, sin hablar del sedentarismo, el estrés, la carga de trabajo, etc. A esto le sumo que un hijo varón de nueve años demanda mucha energía y cada vez me sentía menos capaz de satisfacer su alta demanda de acción. La segunda semana de mayo decidí que era hora de hacer algo permanente en beneficio de mi salud.

El plan
Inicié con un plan de entrenamiento para principiantes de 12 semanas que me exigía entrenar tres veces a la semana. El objetivo era que al término del plan corriera 30 minutos seguidos. Las primeras dos semanas son de caminar los 30 minutos, nada que me exigiera demasiado, todo parecía bajo control. La semana tres debía correr cinco intervalos de tres minutos. Allí llegaron los problemas. Para el cuarto intervalo yo era un proyecto de persona, estaba completamente exhausto.

La mayoría de las metas en la vida sólo se logran con perseverancia, hay días extraordinarios para correr, la temperatura, la humedad, la brisa, todo te invita a esforzarte; pero hay días menos buenos, un sol agobiante o lluvia, alta humedad, agotamiento, mal sueño durante la noche y mil razones más. El éxito está en ir a correr los días extraordinarios y también los que no lo son.

Con quien andas
Adicional a la perseverancia, he conseguido que el ánimo de los amigos y familiares es fundamental, aunque no indispensable. De entre todas las posibilidades para ejercitarme físicamente escogí el running por la influencia de un amigo que corre desde hace varios años y sus éxitos van en aumento. Algunas personas tenemos un tipo de personalidad que nos hace competitivos, en todo lo que emprendemos necesitamos ver una meta clara y tener un reto por superar, ese es mi caso y el de mi amigo. Digo esto porque hay otro tipo de personas que no necesitan ponerse una meta para entrenar, sólo quieren ejercitarse y pueden pasar toda la vida sin necesidad de enfrentar sus capacidades a las de otros, probarse, ganar o perder. Yo necesito saber quién es mejor que yo en lo que hago y empezar a probarme, eso me estimula. El running me permite probarme con frecuencia, hay tiempos que bajar y los mejores corredores de mi ciudad tienen nombre y apellido y ahora quiero vérmelas con ellos (aunque todavía ni me les presento, tengo mucho por entrenar aún). Mi amigo estimuló mi espíritu competitivo y me animó a probar con esta disciplina y me calzó muy bien. Mi esposa, mis hijos y mis amigos cercanos me han animado y eso es una razón de peso para perseverar, porque daría vergüenza decirles: Desistí.

Barreras auto-impuestas
Siempre me ha gustado el deporte, pero sólo una vez y hace unos 12 años me inscribí en un gimnasio porque no me gusta entrenar solo. Siempre he dicho que puedo hacer lo que sea, mientras sea trabajo en equipo, por eso jugué baloncesto durante toda mi estancia en bachillerato, luego formé parte de una selección de mi comunidad y también de la universidad. Cada vez que emprendía algún tipo de entrenamiento que significara hacerlo solo, renunciaba a las pocas semanas y el running es de esas disciplinas donde la mayoría del tiempo estás solo.

Cuando arranqué con el plan de entrenamiento traté de no anunciarlo mucho, no sabía cuánto tiempo iba a durar, pero diez semanas es un tiempo que superó ampliamente mis expectativas. Yo me estuve limitando mucho tiempo con barreras mentales y paradigmas errados que me mantuvieron en la inactividad. Eso ocurre también con otras áreas de nuestras vidas, hay que revisar. También me ha ayudado a perseverar tener objetivos claros. Mi plan de entrenamiento es de 12 semanas, es finito, hay un punto que alcanzar, un mínimo aceptable. Es como si me hubiera dicho: Germán, sería bastante mediocre que no puedas completar un plan de entrenamiento 1) para principiantes y, 2) de apenas tres meses.

Actualmente estoy en mi semana 10 de entrenamiento pero ya alcancé la meta de correr los 30 minutos continuos, ¿Cómo lo logré antes del tiempo? Me probé.

Hay que llegar
El día antes del 10K acompañé a mi amigo a retirar el número y su camiseta de la competencia. Sólo iba de “mirón” y a respirar un poco de ese ambiente deportivo. Viendo la gente, el ánimo y a los gorditos que estaban inscritos decidí correr al día siguiente. Ya era tarde para inscribirme formalmente pero podía correr la ruta con los participantes.

Dos semanas antes de que terminara mi plan de entrenamiento, cuando todavía no había intentado correr 30 minutos continuos, cuando mi distancia máxima había sido de 6km, amaneció el domingo 8 de julio.

Salí de último, no quería que un no-inscrito estorbara a los atletas. Al levantar la mirada me doy cuenta que la ambulancia va delante de mí. Por razones de honor eso no lo podía permitir. Apuré el paso, pasé la ambulancia y también a otros corredores. Durante el trayecto experimenté diferentes reacciones de mi cuerpo y de mi mente. Entre el kilómetro 5 y el 6 me dio un calambre en la pierna derecha que me obligó a caminar, un par de minutos más tarde retomé el paso. Más adelante vinieron las cuestas, dos de ellas fueron muy duras para mis condiciones y también debí caminar si quería llegar a la meta. Cuando superé el kilómetro 6 sentí que sí podía terminar la carrera, que sólo debía exigirme un poco más de lo que me exijo en los entrenamientos, tenía que llegar. Un par de kilómetros antes de la meta miro hacia atrás y veo el gentío que había logrado pasar desde mi arrancada, casi no podía creerlo, no sólo que no llegaría detrás de la ambulancia, es que tampoco llegaría de último, ni de penúltimo ni entre los últimos. Recobré ánimo para el tramo final y llegué. TIEMPO: 01:17:26

Dos días más tarde corrí la media hora continua y también me fui a correr a las cuestas. La competencia me hizo ver que estaba listo, que la meta de las 12 semanas estaba cumplida.

Germán Alberto Abreu.-

Mis amigos Mila (der), Nelson (centro) y yo.

One thought on “Crónica de un 10K

  1. Sigue así mi pana, es una gran satisfacción darte cuenta de que puedes lograr lo que crees difícil o poco probable!! éxitos y nos vemos en los 10k del 7 de julio 2013. Luis.

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