Diez lecciones sobre cine

Imagen cortesía de http://www.filmim.es

He estado investigando acerca de algunos directores de cine independiente y sus luchas para rodar sus películas. Realizadores que han tenido que vivir la experiencia de ser los únicos que creen en lo que tienen en el papel, y además convertirse en persuasivos vendedores para lograr las finanzas y el equipo que necesitan para rodar sus películas y ver sus ideas en la pantalla.

Abel Ferrara, el rey del Cine Independiente, recientemente habló sobre diez lecciones que ha aprendido sobre el cine, aunque lo fundamentó en su enfrentamiento con los grandes estudios, voy a tomar prestadas sus diez premisas porque aplican al dedillo para todos los que luchamos por ver nuestras obras en una pantalla, pero las voy a desarrollar de modo que sean útiles, incluso para todos aquellos que pretenden vivir del arte.

1. Nuevo juego, nuevas reglas 


Cada vez que afrontamos un nuevo proyecto debemos saber que las cosas no serán igual que en los anteriores. Es verdad que algunas cosas son similares, especialmente en lo relativo a formatos, procedimientos, normas, pre-producción, etc. Hay que hacer un hard reset a nuestros métodos cada vez que inauguramos un nuevo reto. Si abordamos las tareas comparándolas con el proyecto anterior pueden pasar varias cosas (todas malas), a) repetiremos los errores, b) no habrá aprendizaje, c) el equipo se sentirá limitado para aportar nuevas ideas, d) estaremos bloqueados a ver nuevas posibilidades, y más. Sin mencionar que cada nuevo proyecto viene con sus nuevos problemas, entonces, ¿por qué afrontarlos de la misma manera que los problemas pasados? Debemos respirar hondo, abrir nuestra mente y hacerle auditoría a los procedimientos, incluso a los que siempre funcionan, porque seguramente, algún día encontraremos una mejor manera de hacer las cosas.

2. No depender de nadie 

Parece rudo pero es liberador. Un principio del liderazgo enseña que siempre dependemos de los demás, que alguien depende de ti y que eso es necesario para que un equipo funcione. No pretendo contradecirlo porque he comprobado que es cierto, pero en el caso de hacer andar un proyecto, no podemos depender de otros para que las cosas funcionen. Todos somos necesarios pero nadie es imprescindible, especialmente cuando alguien muestra falta de compromiso. Si se trata de recaudar fondos, hay que buscar más de lo que necesitamos, aunque una sola fuente prometa cubrir todos los costos, ¿qué pasará si se arrepiente a última hora, vamos a dejar caer el proyecto?, si se trata de proveedores, tengamos varios a la mano; si se trata de locaciones revisemos varios lugares probables en el scouting, resolvamos varios permisos; si se trata de productores, camarógrafos, sonidistas, eléctricos, choferes y un largo etcétera, siempre hay que tener otras opciones.

3. Manténgase alejado de Hollywood

Para nosotros los occidentales, Hollywood ha marcado nuestra manera de ver el cine. Y con “ver” no me refiero al sentarnos en las salas de proyección, sino a nuestra apreciación del arte. La mayoría de sus producciones han degradado a la espectacularidad, al show, a la propaganda, al hedonismo, la taquilla, el marketing, dejando de lado, salvo honrosas excepciones, la profundidad de las historias, el desarrollo de los personajes, la visión de los directores. No es tan grave que eso haya pasado en Hollywood porque ellos pueden hacer de su cine un saco, lo grave es que ese es el cine que importa América Latina.

El punto es que debemos mantenernos alejados de este modelo tanto como sea posible para que contemos nuestras historias desde un visión más personal, más limpia, menos indulgente con el establishment audiovisual. Si usted quiere hacer cine como el de Hollywood, adelante, le deseo el mayor de los éxitos, pero entonces su ruta no es el cine independiente.

Construye una videoteca con películas no comerciales, busca títulos del cine europeo, asiático, latinoamericano y no debe faltar el cine independiente norteamericano. Lee el lenguaje audiovisual de cada región, sus maneras de representar las emociones del ser humano y su estética. De esa manera construirás tu criterio personal y podrás crear tu firma particular para contar historias.

4. Todo lo que necesitas es una visión

Es imprescindible saber lo que quieres ver. Como director ya debes haber “visto” tu película antes de hacer cualquier toma. Además de ello, la única manera de que entusiasmes a un equipo para afrontar apasionadamente el proyecto contigo es que ya lo hayas visto y los enamores de tu idea. Con una visión clara del proyecto puedes avanzar mucho más de lo que imaginas, inclusive antes de haber recaudado el primer centavo.

5. Levanta la cámara y comienza a filmar 

No esperes que todas las condiciones sean “perfectas” para filmar, solo levanta la cámara y hazlo. Experimenta, cambia el ángulo, juega con la luz, las sombras y los elementos. Altera la composición tanto como tu sentido estético te lo permita y filma todo lo que puedas. Un ejercicio muy útil para esto es la fotografía, cuando consigues algo que te atrapa en una imagen fija estás más cerca de alcanzarlo cuando le pones movimiento. Esto también te da recursos al momento de estar en un set de filmación, porque pones en práctica aquello con lo que ya has experimentado antes.

6. Dispara desde tu corazón

Las imágenes hablan, ellas representan un lenguaje que tiene la capacidad de expresar sentimientos, emociones y situaciones. Cuando veas el encuadre que te gusta déjate llevar por él, por la escena, por lo que ocurre en ese pequeño segmento del mundo que estás atrapando. Por supuesto que la técnica y la teoría es válida, pero hay instantes que sólo lo puedes definir tú como director, ellos son lo que te van a dar tu sello, tu visión y tu óptica personal. Lo que ves en tu viewfinder o en el monitor tiene que transmitir algo y sólo cuando filmas desde lo que tienes por dentro consigues que eso ocurra. De ahí que hay imágenes oscuras, borrosas, fuera de foco o difusas que transmiten sensaciones profundas. Consigue las tuyas.

7. Internet es tu mejor amigo

Es tu mejor amigo para investigar, no dejes nada al azar o a algo que apenas recuerdas. Investiga, lee, revisa las experiencias de otros. En caso de algo que vayas a rodar, documéntate, porque investigar a tiempo es mejor que decir una barbaridad en tu guión y querer corregirlo cuando ya sea demasiado tarde. Internet es tu mejor amigo para difundir tus obras, súbelas a youtube, dailymotion, vimeo o lo que prefieras, deja que la gente opine, diga lo que piensa de tus secuencias y nútrete de los comentarios. Internet es tu mejor amigo porque te permite conectarte con la gente, entra en los foros donde directores, guionistas y productores comentan sobre la materia, contacta a gente especializada en las diferentes áreas de la producción y llénate de los consejos de aquellos que ya han vivido lo que apenas tu comienzas a vivir.

8. Evita ser el centro de atención 

Si quieres hacer películas para ser famoso déjame decirte que hay maneras más sencillas, económicas y efectivas. Hacer cine independiente es para gente que quiere expresarse, transmitir un mensaje, mostrar a otros su visión de las cosas. Es bastante probable que cuando seas bueno te conviertas en el centro de atención en algún momento, pero si mantienes tus objetivos claros eso no te afectará.

9. No hay un solo idioma en el cine

Nada peor que un realizador juzgando la obra de otros o la técnica diciendo que “eso no se hace así”. Hay que dejar que cada quien experimente y cuenta las historias a su manera. Lo único seguro es el cambio así que del mismo modo que cada uno de nosotros hemos evolucionado los otros también lo harán, y quién sabe si aquellos que criticamos ya están más adelante que nosotros, solo que la soberbia no nos deja verlo.

Por otro lado, no dejes que otros modelos de hacer cine ensucien el modo que tu tienes en mente, esto es arte y no aquí no hay reglas. Tus reglas son las que a ti te funcionan, deja que fluya tu visión, tu propio idioma.

10. Enseña a otros / No dejes de aprender 

Siempre habrá gente a tu alrededor que quiere saber lo que estás haciendo, no pierdas la oportunidad de enseñar. Aunque sepas poco, a tu lado hay alguien que sabe menos, y lo más importante: quiere aprender.

Nunca creas que te las sabes todas, aunque hayas rodado muchos pies de películas, aunque des charlas, seminarios, conferencias y talleres, no todo está dicho y menos en el arte. Permanece abierto a nuevas ideas, a nuevos procedimientos y a nuevas tecnologías, de esa manera nunca dejarás de estar vigente.

Germán Alberto Abreu.-

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