Hollywood, USArmy, cine y Latinoamérica.

No es que me sorprenda, pero conseguir un artículo sobre este tema es un espaldarazo a sospechas que no tengo como confirmar. La maquinaria comunicacional de los gobiernos no tiene límites, y la verdad es que millones de personas sentadas en un auditorio, todas las noches del año, que asisten por su propia voluntad y además pagan su entrada es una tentación demasiado apetecible. Sin hablar de que el segundo principal consumidor es América Latina, dejo a cada quién la interpretación.

Lo que de me deja un mal sabor es convencerme de que la mayor industria cinematográfica del mundo esté subordinada a intereses viles. Se está desperdiciando la mayor oportunidad de hacer arte, con razón son pocas las películas realmente buenas que salen de los grandes estudios, y con “buenas” no me refiero a efectos especiales, actores de renombre, locaciones majestuosas, incalculables presupuestos, etc.

Suscribo la pregunta que hace años se hiciera el Prof. Pasquali, ¿cuándo será el turno de Latinoamérica de mostrarse al mundo, de hablar de nuestra visión, intereses y mejor aún, hacerlo desde el alma? Las grandes casas distribuidores más los presupuestos de Hollywood son depredadores del cine latinoamericano, pero es que las audiencias siguen esperando producciones de calidad Made in South. Porque el detalle está en que la proporción de cine extranjero no sólo es brutalmente desbalanceada con respecto al latino, sino que “cine extranjero” es casi 100% cine gringo. Sería extraordinario que la torta de cine foráneo estuviera compartida con el cine francés, italiano, inglés, surafricano, australiano, pero sabemos muy bien que no es así. Es tan triste el asunto que a las proyecciones de películas “no gringas” se les conoce como festivales y es una temporada de pocas semanas al año, en el caso de Venezuela.

Sigo creyendo que la responsabilidad va quedando en nuestras manos, los realizadores incipientes, y en algún lugar del camino nos conseguiremos con los distribuidores, casa productoras y empresarios que compartan esta visión para pluralizar nuestras grandes pantallas y quizás Michael Bay siga disparando desde un Black Hawk pero también puede ser Alberto Arvelo desde el castillo San Carlos de Borromeo.

A continuación el artículo:

La oscura relación entre Hollywood y el Ejército de EUA (el cine militariza tu mente)

Hollywood y el Pentágono han copulado en la oscuridad desde los inicios de la industria del cine y de paso han copulado con tu mente con una incesante –a veces sutil, a veces explícita– propaganda, que es lo que sustenta la demencia planetaria que permite que vivamos en guerra.

Parte fundamental del entretenimiento es que el producto final no revela lo que hay detrás; esto es lo que ha sido llamado “la magia del cine”. No vemos los monumentales sets (maquetas, animaciones digitales o cartón); no vemos  a los cientos de personas que conspiran para lograr una toma; no vemos, por supuesto, las cámaras, las luces, los micrófonos y toda la tecnología que permite que la imagen con todo su brillo y poder entre a tu mente. Pero tampoco vemos, al menos de que seamos muy atentos, la ideología y la propaganda que motiva, en raíz, a los programas y películas de “mero entretenimiento” que millones de personas ven todos los días.

Como expondremos aquí, basándonos en datos verificables, todos somos objeto de una operación propagandística de control mental, que tiene uno de su frentes más claros y mentalmente más invasivos en la relación entre el Ejéricto de Estados Unidos y Hollywood, tal que es apropiado hablar de estas industrias, indisociablemente,  como de Entretenimiento-Militar (Military-Entertainment Complex  se le llama en inglés).

Esta estrecha relación se basa en una conveniente dependencia entre ambas industrias. Por una parte Hollywood necesita de los “juguetes” del Ejército para filmar cualquier escena de guerra o incluso futurista (usando tecnología que de verosimilitud); por otra parte el Pentágono necesita de la difusión, del marketing de Hollywood para promover un perenne estado de  guerra, convencer a los ciudadanos a ingresar al Ejército y a permanecer en un estado que tolere que sus contribuciones sean usadas para financiar la monstruosa máquina bélica. Publicidad directa, el Ejército ha notado, no es tan efectiva como la glorificación de la guerra y la empatía que logran, con todo el arte dramático, los magos del show business, los forjadores de sueños del bosque sagrado de Hollywood.  Además existe un lazo profundo entre los grandes estudios de Hollywood, sus dueños, y los dueños de las grande compañías, como General Electric-NBC-Universal, que también tienen participación en la industria militar. Es un negocio redondo.

Cuando podríamos pensar que la sociedad está cansada de la guerra, se viene, necesariamente para dinamizar esta economía neuropolítica, una cuantiosa camada de cintas que exaltan el espíritu de la guerra  y lo incrustan en la profundidad de la psique de los ciudadanos –que a fin de cuentas son los que pagan (los boletos al cine y los misiles y aviones de guerra).

David Sirota, cuyo trabajo encomiamos por dar a conocer en el mainstream la colusión entre Hollywood y el Pentágono, advierte que se vienen una serie de películas cuyo objetivo es enalzar a los Navy Seals y de paso, por supuesto,  reforzar la ideología pro-guerra. El director Peter Berg acepta incluso que en su próximo tributo cinematográfico a los Seals contó con la aprobación del Pentágono. “La idea de una vieja cinta de combate, en la que la política está muy clara –apoyamos a estos hombres– fue más atractiva para ellos”, dijo Berg, haciendo notar que la película será “un desinhibido tributo a la valentía de los Seals”. Saquen los violines, las gotas perladas de su sudor en close-up, los lentes de nightvision, y las ráfagas de artillería de última generación.

La renombrada dierctora Kathryn Bigelow (primera mujer en ganar el Oscar al mejor director y esposa del agente de la industria militar, James Cameron) es la elegida para dirigir la oda a la captura de Osama bin Laden. La película hará uso de información clasificada, brindada por la CIA, y evidentemente contará una historia para que se regodee el Pentágono.” La misión fue un triunfo estadounidense, tanto heróico y apartidista, y no hay ninguna base para sostener que nuestra película representará esta enorme victoria de otra forma”, dijo Bigelow endulzando los bigotes de los peces gordos del Pentágono.

Ahora veamos que esta connivencia, como brazo de propaganda, es tan vieja casi como la industria del cine y mucho más sutil y poderosa que lo hecho por Goebbels.

FUEGO AMIGO: UNA BREVE HISTORIA DE AMOR ENTE HOLLYWOOD Y LA INDUSTRIA MILITAR

David L. Robb documenta en su libro Operation Hollywood la enorme cantidad de películas que han sido subvencionadas y avaladas por la industria militar. Esta sociedad, que a fin de cuentas hace sumerchandising sobre la mente de las masas, se sella cuando Estados Unidos entró a la Primera Guerra Mundial y se establece el Comité de Información Pública, que formula las pautas a seguir para promover el apoyo doméstico. En 1917 el diario de la industria del cine, Motion Pictures News proclama “Todo individuo trabajando en  la industria ha prometido proveer afiches, película, trailers y negativos para esparcir la propaganda necesaria para la inmediata movilización de los grandes recursos de la nación”.

La ganadora del primer Premio de la Academia a la Mejor Película, Wings (una especie de proto Top Gun), contó con todo el apoyo del Pentágono.

Con la entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial, la colaboración  se expandió niveles inéditos.  Los estudios de Hollywood produjeron, a la velocidad de las palomitas de maíz, una serie de dramas de guerra para exaltar el heroismo del esfuerzo estadounidense en combate. Numerosas películas se produjeron, pero quizás la más conocida es el documental Why We Fight de seis entregas del brillante director Frank Capra (originario de Italia), quien en cierta medida jugó el mismo papel que Leni Riefenstahl  en la Alemania Nazi.

En los años 50 la milicia trabajó con Lassie para mostrar nueva tecnología militar y produjo “Mouse Reels” para el Mickey Mouse Club, uno de los programas mostraba a unos niños visitando el primer submarino nuclear (eso es lo que se llama formar futuros). El periodista David Robb descubrió un memo del Pentágono de la época que notaba que la producción mediática enfocada en los niños: “Es una excelente oportunidad para introducir a una nueva generación a la Marina nuclear”.

Los niños siguen siendo el blanco del Pentágono, como nota David Sirota en su nuevo libro  Back to Our Futurebuena parte de la industria de los videojuegos fue subsidiada en el inicio por contratistas militares, y no es sorpresa que la mayoría de los juegos iniciales fueron marciales (Atari Combat, Misile Command, Contra, etc.) Esto es algo que aún prevalece pero será el tema de otro artículo.

La influencia del Pentágono no se limita a películas de guerra, la comedia disparatada Stripes, con Bill Murray, fue drásticamente alterada en su preproducción, evitando mencionar las bases militares y la influencia del Ejército de Estados Unidos en América Latina.

Jurassic Park III (2001) recibió dos helicópteros Seahawk, cuatro vehículos anfibios de asalto y ochenta miembros de la fuerza anaval para redar una playa al final de la película (esa es otra que también ocurre en las nueva gama de películas de Navy Seals, los soldados son obligados a ser actores). Esto se dio bajo el acuerdo de hacer “product placement” militar. Un beauty shot muestra el logo de la Fuerza Naval durante el momento cumbre del rescate de los protagonistas y se incluyó una línea en el diálogo donde se agradece a los marines (esos héroes de la forzada imaginaria pop).

Se sabe bien que películas como Rambo y Top Gunaumentan el reclutamiento militar. Según la Fuerza Naval, el estreno de Top Gun hizo que aumentara hasta 400% el número de jóvenes que se enlistaron para la aviación naval. Tanto se entusiamó el Ejército por Top Gun, que incluso organizaron eventos de reclutamiento en las salas de cine –vorazmente buscando canalizar la fresca inspiración pro militar de la cinta. “Los chicos salían de la sala con los ojos tan grandes como platillos y decían ‘Donde firmo’”, declaró el Mariscal David Georgi (Hey tú puedes ser el próximo Maverick!). Hoy en día incluso, como parte de ese tenebroso feedback, se nombran misiones militares con personajes y códigos de la película Top Gun (y otras fantasías militares de los ochenta), implantando estos memes en las psiques de “Los lobeznos que han crecido y han ido Irak”, como se refiere el Ejército a esa generación.

Asesores especiales militares son nombrados para asegurarse que los directores no intenten introducir innovaciones fuera del guión que se alejen de las directrices del Pentágono. El mariscal David Georgi, asesor de la película Clear and Present Danger, le dijo a Robb: “Siempre en la mente de los productores está intentar darle un giro a la película en la dirección original que nos habían presentado… Es mi trabajo como consejero técnico asegurarme que la película no se desvíe sustancialmente de la versión aprobada” Operation Hollywood, p. 38).

Esya intereferencia es tal que hoy en día ni siquiera se trata de ocultar. La Oficina de Entrenimiento de la Fuerza Aérea incluso tiene su propio sitio web Wings over Hollywood y la CIA nombró en el 2001 su asesor oficial a la industria del cine.

Después del 11 de septiembre el principal asesor político de George W. Bush, Karl Rove, se reunió con los jefes de las grandes casas productoras para obtener su apoyo en la guerra contra el terror.

En junio de este año, Michelle Obama reunió a 500 productores, escritores y actores en Los Angeles para pedirles que incorporaran más historias militares familiares al entretenimiento, como parte de la iniciativa de la casa blanca ”Joining Forces”.

Recientes películas que han contado con el apoyo de equipo militar incluyen los blockbustersTrasnformers 3 y Battle of Los Angeles –una película en la que el Ejército lucha contra unos OVNIs (algo que podría ser parte de la nueva gran agenda de programación predictiva del Pentágono: extraterrestres y transhumanismo).

Hay que resaltar las películas que no recibieron apoyo de la industria militar porque sus directores se negaron a modificar la historia The Last Detail (1973), Apocalypse Now(1979), An Officer and a Gentleman (1982), Born on the Fourth of the July (1989) y Forrest Gump (1994).

Por otra parte, como señala David Robb, la manera prefrencial en la que el Pentágono apoya a ciertas películas y  a otras no es una violación de la Primera Enmienda de Estados Unidos, en la que se hace manifiesto no no sólo el derecho a la libre expresión sino también  se dice que el gobierno no deberá favorecer una expresión sobre otra. La infraestrcutura militar de Estados Unidos le pertenece a los ciudadanos, por lo cual, en teoría, no debería de comportarse como una corporación privada en la que se puede escoger con qué empresa se trabaja de manera arbitraria. En todo caso se debería de licitar el uso de su tecnología a cualquier película, y no sólo a aquellas que aceptan glorificar sus intereses.

Hoy en día un manojo de compañías controlan el cine  en Estados Unidos, princpalmente  Disney, AOL-Time Warner, Sony, General Electric, News Corporation y Seagram. Los intereses de estas compañías generalmente están alineados con los de la industria militar y sus contratistas, como parte de una gran obra (sangrienta) de ficción planetaria  Como dijera Rupert Murdoch en el 2003 después de la invasión de Irak, una ocupación exitosa bajaría los precios de petróleo y beneficiaría la economía: “Esto sería más grande que ninguna reducción de impuestos podría ser en cualquier país”.

Lo que vemos, y hay que llamarlo por su nombre, es una sociedad semisecreta entre el poder político-militar y el poder de entretenimiento-económico, intercalando posiciones hasta fundirse en un aparato de control único. La sociedad del espectáculo en la que vivimos no es solamente la casualidad del mercado libre y de la naturaleza humana de buscar entretenimiento y/o de consumir historias. Lo sabían los grandes políticos griegos, el teatro es el perfecto escenario de adoctrinamiento –justamente porque los ciudadanos no lo rechazan reempaquetado, glamorizado y supuestamente libre de la ideología política oficial. El cine es el aparato de adoctrinamiento más poderoso inventado hasta la fecha, porque simula la realidad, al incorporar todos los artes en un mismo flujo, se convierte en una extensión de nuestros sueños, de nuestras imágenes mentales  y por lo tanto penetra el inconsciente, donde  implanta sus semillas. Esta frase de F.Scott Fitzgerald (citado por Jason Horsley) encierra la magnitud  de esta brujería:

“La películas nos han robado nuestros sueños. De todas las traiciones esta es la peor”.

Sueños minados, mentes militarizadas. Para que el mundo permita que siga sana y campante la industria de la guerra (algo totalmente demente) se necesita una imperceptible lobotomía de la mente global. ¿De que otra forma aceptaría un joven ir a morir a una tierra lejana solamente para que los CEOs de las grandes compañis petroleras, de los bancos, de las grandes productoras, engrosen los ceros en sus cheques a fin de año? ¿De que otra forma odiaríamos a los habitantes de un país que no conocemos y que no nos han hecho nada (sólo han agredido un supuesto ideal) y viven a miles de kilómetros, sino somos bombardeados mentalmente para el efecto de que estás personas sea percibidas como malignas y pensemos que debemos destruirlas en pro de la libertad o alguna otra abstracción?

Así que si alguna vez te habías preguntado por qué incluyen balaceras y persecuciones injustificadas en casi todas las películas de Hollywood. Ahí tienes tu respusta. Ahora pide que te regresen un cerebro que pueda estar en paz.

One thought on “Hollywood, USArmy, cine y Latinoamérica.

  1. Escenas de espectaculares batallas, héroes duros de matar que salvan el mundo, soldados que se sacrifican para darnos libertad. Todo viene a mi mente después de leer este artículo, acompañado de una sensación de haber sido invadido, sometido y subyugado por una avasallante fuerza de pensamiento ajeno a mí, a nosotros, a la Verdad. Y al mismo el tiempo, evocando la emoción del sueño de acción que tanto nos gusta.

    Tiene un efecto tan poderoso y sutil a la vez que no nos damos cuenta, y lo disfrutamos como si fuera entretenimiento inofensivo.

    Si la maquinaria militar está detrás de las producciones pro-guerra de USA ¿Quién está detrás de las producciones latinas abundantes en inmoralidad? ¿Qué objeto persigue el cine latino y en especial el Venezolano cuando la mediocridad marca su realización y mensaje? ¿Con quién han hecho pacto profano los cineastas de nuestra tierra para propagar tal veneno?

    Tal vez Hollywood está detrás de todo, para que la gente los siga viendo como el “estándar” de excelencia.Tal vez sean los Tentáculos de las Grandes Potencias para mantenernos en el estancamiento. Tal vez es un sistema de pensamiento, de ideas y valores que se oponen tan radicalmente a la Verdad, que han decidido usar el medio más efectivo para el control de las masas: el Cine.

    El cambio vendrá con los realizadores que se atrevan a devolvernos nuestros sueños.

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